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lunes, 18 de octubre de 2021

KP Transpirena 2021 - 1ª Parte



 La Transpirenaica es todo un clásico y teniendo en cuenta la situación actual de limitaciones de movilidad, teníamos la excusa perfecta para quedarnos en casa y tacharlo de nuestra agenda de pendientes.

Quizá de tanto oírla nombrar, parece que pueda llegar a perder parte de su encanto, pero nada mas lejos de la realidad, teníamos 8 días por delante para comprobarlo, si, si, 8 has leído bien, digamos que la idea era tomárselo con calma, eso y que saldríamos un poco mas al sur, desde Barcelona en realidad y llegaríamos mas al oeste, hasta Bilbao.

El porqué de Barcelona y Bilbao, seria por temas logísticos, los billetes de avión están muy baratos, de 15€ a 26€, asi que volar de Alicante a Barcelona y de Bilbao a Alicante, nos resultaba muy barato, para las motos buscamos una empresa de transporte que nos entregaría las motos en Barcelona el sábado por la mañana y nos la recogería el sábado siguiente en Bilbao, eso nos costaría 260€ por moto, mas los 41€ de los aviones suponía unos 300€ cada uno.

Es dinero, pero eso nos permitía disfrutar al máximo del tiempo del que disponíamos y de paso no darnos una paliza con las motos por autovía regresando o yendo hasta Barcelona. 

Aquí la noche del viernes cargando las motos en la furgo que las llevaría la mañana siguiente a Barcelona.



El plan era fácil, a las 11:00 de la mañana llegábamos en tren a Barcelona, recogíamos las motos al lado mismo de la estación de Sants, y nos vestíamos para la guerra, tendríamos 8 días por delante para llegar a Bilbao, allí devolveríamos las motos, hotel, ropa limpita y de pintxos por Bilbao, el domingo resaca y avión para Alicante como unos señores.

Las motos, pues las de siempre, Don Trini y Dimoni con sus incansables TT 600 RE, Novato con el trasto, una GS650 Dakar, Mesie le Peric con la Teneré 700 y Tallafocs con la Africa Twin, todas con tacos (aunque en la GS650 eran más bien un proyecto de tacos)  y con idea de buscarnos algún lio, aunque ahí la Africa sabíamos que lo tendría mas complicado a priori.

El plan el de siempre, tienda de campaña y con idea de no depender de nada, parando donde nos apeteciera.


SABADO 29 DE MAYO de Barcelona a Cadaqués

Como decía, al final la ida sería en tren, para poder llegar a buena hora a Barcelona, tocaba madrugar. 

Estación de Renfe en Alicante, 7:30 de la mañana. Comenzamos.



Llegamos a Barcelona según lo previsto y nos trasladamos para recoger las motos. La empresa encargada de llevarnos las motos desde Alicante a Barcelona y recogerlas después en Bilbao seria www.llevamostumoto.com (el precio ya lo he comentado ahí arriba), y no podemos mas que recomendarla, el tío que nos las trajo en la furgoneta un crack, además se nota que manejan motos y que saben lo que se hacen. Aparcó en las cercanías de la estación de Sants y allí en plena calle, montamos el chiringuito, nos cambiamos y sobre las 12 del mediodía estábamos en marcha.



Ahora quedaba el engorro de salir del trafico de Barcelona con un calor asfixiante con tanta ropa encima, pero no queda otra son tramites que hay que pasar.

Saludamos al amigo Colón allá en las alturas y enfilamos hacia Premiá de Mar donde el track escapa del mundanal ruido y comienza nuestro track.

En Premiá de Mar y siendo las horas que eran ya decidimos parar a comer en una terraza. Conseguimos comportarnos medianamente y no perder demasiado tiempo en la comida, eso si, las dos horas no te las quita nadie.

Y seguimos ruta hacia el interior en busca de las ansiadas pistas. Pasamos Vilassar de Dalt y enseguida tocamos tierra... ¡¡¡¡ bieeeeennnnnn!!! ya estamos, recorremos apenas unos 200 metros por la ancha pista y justo en el primer cruce que tenemos que tomar a la derecha, una barrera y una indicación de cerrado por obras.

Manda cojones. 

La palabra que define esto es la que estáis pensando, ...fustrante. Una rápida ojeada al Mapsource y la cosa pinta mal, no hay opciones.

¿Que hacemos?, estaba claro, saltar la valla...jajaja. Pasamos por el lado, es medio día del Sábado y allí no encontramos a nada ni a nadie, la pista sigue sin novedad y todos contentos. Estamos en el track.

Y que track, lo encontré en Wikiloc, pero por desgracia no recuerdo de quien era, asi que no podremos agradecérselo, pero una verdadera chulada toda esta zona del interior de la provincia de Barcelona, pistas anchas y facilonas en medio de un bosque interminable, en el que la vegetación iria cambiando según la zona por la que anduviéramos. Se atraviesan múltiples masías y pequeñas ermitas o iglesuelas románicas.


Hacemos alguna parada para charlar un poco, estirar las piernas, y los fumetas echar un cigarrillo y seguimos hacia Vallgorguina, donde se rompe un poco la monotonía de la pista, para retomarla enseguida nada mas salir del pueblo. Y seguimos a buen ritmo, todo pinta bién, el track se va enlazando sin problemas y el paisaje es precioso, hasta que a unos 80 km de nuestra salida de Barcelona a la altura de la iglesia de Sant Llop d'Hortsavinyà, justo en una zona de picnic en la que teníamos hasta fuente, volvemos a las andadas, y la Africa Twin pincha su rueda trasera, en el último viaje pincho también esa misma rueda casi llegando a casa por culpa de una broca.

Pues la dichosa rueda debe tener algún tipo de atracción fatal hacia brocas y clavos varios, por que esta vez fue un clavo el culpable.



Lo intentamos con el spray antipinchazos, pero estaba claro que lo teníamos difícil, no funcionó, así que tocó achancarse y desmontar rueda para cambiar la cámara. Al menos el sitio era idílico, y como decía teníamos hasta una fuentecilla de agua que siempre viene bien junto con un poco de jabón para sacar la cubierta y volverla al sitio.



Cada uno pasa el tiempo como quiere, nada como llevar un frisbee (que no era mas que un plato de picnic para comer) para pasar el rato mientras el pinchazo se arregla, aqui el Novato y Don Trini en plena y dura faena.



Reparar un pinchazo lleva su tiempo, y más si te lo tomas con calma, que era el caso, así que se nos vino el tiempo encima. Eso nos obligaría a seguir el track por pista hasta Tordera, pero ahí dejarlo y seguir por la vía rápida y aburrida, la carretera.

Poco que contar, carretera y manta hasta Cadaqués, donde llegamos al atardecer. Teníamos reserva en un hotel para esa noche y la idea era darnos un homenaje en la cena por aquello de empezar con buén pié.


DOMINGO 30 DE MAYO de Cadaqués al Refugio de Saleres de Caderget.

Nos levantamos, desayuno y recogida de trastos. Siendo domingo y no teniendo claro que pudiéramos encontrar algún sitio para comprar comida para la cena, aprovechamos que en Cadaqués había un super abierto para coger víveres para esa noche.

Comprobamos la presión en la rueda de la Africa Twin y parece estar bién, así que todo listo para desplazarnos hasta el lugar asignado para cumplir con una tradición no escrita de toda Transpirenaica, que es comenzar desde el Cap de Creus.

En este caso es un trayecto de ida y vuelta a Cadaques, pero la foto manda. La mañana es soleada, todavía, que esa seria la otra, la previsión era de órdago para esa semana en los Pirineos, pero esas historias ya vendrán. Llegamos, desmontamos y con emoción contenida y todas esas gaitas nos hacemos la foto oficial de salida.





La Transpirenaica nos espera, ahora sí. De todos modos echamos un rato allí en el Cabo, y de paso lanzamos al dron, que aunque soplaba mucho viento el bicho parece aguantar. Conseguimos algunas tomas y al poco una señora muy educadamente (así da gusto) nos indica que no esta permitido volar drones por ser reserva toda la zona, así que plegamos, nos empapamos un poco del lugar y comenzamos.



Deshacemos camino de nuevo hasta Cadaqués  y comenzamos poco a poco a despedirnos de nuestro Meditarraneo,  enfilamos después hacia Port de la Selva primero y Llançá después, donde de verdad comenzaria lo bueno. Pero no ponerse nerviosos, que a Llançá no conseguimos llegar todavía.

Después del Port de la Selva, el que marchaba detrás de la Yamaha TT600 de Don Trini comenzó a comentar por los intercomunicadores que aquello no tenia buena pinta, la rueda trasera le bailaba de manera ostensible, por utilizar algún adjetivo que quede bien y todo eso, para entendernos que iba de lado a lado, no le hicimos mucho caso, hasta que al bailoteo se le unió un ruido repetititivo ... clank, clank, clank, clank........ entonces se te pasa por la cabeza que solo llevas 24 Km de Transpirenaica, y que no tenemos remedio, que esto es un puto desastre.... y bla bla bla

Paramos en un sombraje cutre que había al lado de la carretera en la entrada de Llançá a ver que podía ser. En principio pensamos en los rodamientos, avería esta que ya nos ha ocurrido un par de veces en ambas Yamahas, y que no tenia lógica, por que tanto en la del Dimoni como en la de Don Trini llevabamos rodamientos nuevos. Y efectivamente no era ese el problema, era algo más sencillo, el menda llevaba dos, o tres o cuatro radios rotos, ya no recuerdo cuantos, y el resto flojos.


Le daremos a Don Trini el beneficio de la duda, pero aquello apuntaba a dejadez suprema, en fin, no eran horas de discusiones vanales, así que entre las herramientas de todos localizamos una llave apropiada para apretar radios y con la sierra de la navaja suiza pudimos con un poco de paciencia cortar todos los radios rotos.


Nos pegamos allí un buen rato intentando medio arreglar aquello, eso si, al menos estábamos a la sombra que el día era caluroso. Ni que decir tiene que la rueda siguió con su baile, ya que nos dedicamos a apretar todos los radios y evidentemente un buen centrado requeriría saber cuales apretar y cuales no, pero bueno con que la mierda rulara nos valía.

Y por fín, por fín, ahora si, a la salida de Llançá tocamos tierra de la Transpirenaica, en una rambla cuya entrada se nos pasaría en primera instancia, comenzamos por una pista facilona y en ascenso hacia la pequeña iglesia de San Silvestre de la Valleta y de ahi a Villamaniscle ya en descenso.


El camino pasa aquí a ser asfaltado durante poco mas de 4 km hasta Rabós al que entramos por este puente que vemos en la foto y luego caminucho hasta Espolla donde tras cruzarlo ya nos despediríamos del asfalto durante un buen trecho, unos 24 km más concretamente que nos llevarían primero hasta el Castillo de Requesens y luego a visitar un lugar que aun siendo los restos de una tragedia ha venido a convertirse en atracción turística.

Pero antes tendríamos algún incidente mas, no hacerse ilusiones.

En la primera parte del camino, este estaba salpicado de pequeños saltos, los primeros nos pillan despistados, pero al que hace tres o cuatro la gente empieza a cogerle el gusto y aquello acaba en una competición de saltos a ver quien la hace más gorda, el premio se lo llevaría Don Trini, que en uno de esos saltos al aterrizar arrancó una de las alforjas de su anclaje.

Las alforjas eran unas GIVI GRT718, unas muy buenas alforjas, impermeable, y que además estrenábamos las dos TTr, pero se me antoja que si solo las llevas ancladas con el velcro y poco más te puede ocurrir, esto. Acabó desgarrando los anclajes cosidos. En mi caso, con la misma moto y las mismas alforjas no tuve problema, pero las llevaba cogidas por todas partes, con pequeñas correas y hasta con alguna brida, esto tiene un pequeño inconveniente al no poder quitarlas fácilmente, de hecho, no las quité en todo el viaje, pero te evitabas estas historias.

La primera opción fué amontonarlas todas una encima de otra en la parrilla trasera, junto con la bolsa, pero la moto se le volvió ingobernable, así que en una parada posterior, hizo un arreglo y la enganchó con cinchas en el lateral, y ahi fue a trancas y barrancas todo el viaje, pero el caso es que llegaron y cumplieron su función.


Volviendo a la ruta, poco después de la zona de saltitos, vendría un precioso camino entre un paisaje de rocas dispersas y alcornoques (sureres, creo las llaman por aquí), una chulada que acabaría en una pista mas ancha que nos llevaría hasta el Castillo de Requesens, que entre que tenia limitada la llegada, al parecer es privado, y que andábamos mal de tiempo después de los problemas de la rueda trasera y la alforja de Don Trini, dejamos pasar la visita. Una pena, por que tanto el castillo como el entorno donde se encuentra es espectacular.

Imperdonable además no tener una foto del castillo, pero es lo que hay, las prisas aveces.........

De todos modos si os fijais en esta toma, lo podeis adivinar allá al fondo.



Poco después te encuentras con una puerta de buenas dimensiones que da entrada al Veinat de Requesens, te quedas un poco con dudas, por que parece una finca privada, pero por lo que vimos no tiene mas historia, es una puerta para el ganado y ya está, simplemente la abres y la cierras como siempre y listo, tiene otra a la salida unos metros después y listo. La pista en buen estado sigue manteniendo altura hasta un punto en el que si haríamos una parada para visitar los restos de un DC6 francés que el 21 de Septiembre de 1986 se estrelló durante las labores de extinción de un incendio que se había iniciado en un vehículo que se incendió en Le Perthús y que estaba arrasando toda esta zona de bosques del Alt Empordà.




No me voy a alargar, pero encontrarte un pedazo de avión allí encastrado en el bosque impresiona, más aun cuando el viento mueve el timón de cola con un sonido que se asemeja más a un lamento que a otra cosa, en fin, una triste historia que acabó con la vida de cuatro personas que estaban trabajando y luchando contra esta plaga con la que nos toca vivir de los incendios forestales.

Bajamos al camino de nuevo donde teníamos las motos y Don Trini aprovechó para reorganizar un poco sus bártulos antes de seguir por la pista que llevábamos.

A poco mas de un kilometro encontramos una de las enésimas advertencias que te avisan de que si sigues por esa pista eres un forajido y fuera de la ley. Hago un paréntesis y aprovecho para comentar este tema, y es que realizar una Transpirenaica "off road" de forma totalmente legal a día de hoy es una utopía, y me temo que el futuro no va a ser mucho mejor.

Se nos plantea la duda, pero las opciones no son muchas mas allá de volver por donde hemos vuelto asi, que optamos por seguir, tranquilitos y sin armar bulla pasamos por un camino que poco a poco se va cerrando hasta quedar en casi un sendero por la abundante vegetación, que juraría eran retamas, imagino que la zona habriá tenido algún incendio posterior al del accidente del avión, y se estaba regenerando todavía, el tramo es corto y enseguida pasamos otra señal que indica que ha terminado el tramo limitado.

Nos espera una bajada de infarto hasta Le Perthús, en mi caso marchaba detrás de la Africa Twin y acojonaba ver bajar al bicho aquel por allí, sobre todo en un tramo con tierra y piedras muy sueltas en el que se le fué la moto e hizo lo correcto su piloto, dejarla ir un poco, por que una pasada de frenada suponía irse al suelo si o si.

La pista termina justo en el cruce de la autovía que une España con Francia y justo después del túnel entras en Le Perthús, un pueblo de esos raros, que así para empezar cuando circulas por la calle, un lado de la cera esta en España y el otro en Francia, pues eso, una cosa rara.

Total, que la pista por la que vienes esta en España, cruzas el puente y estas en Francia y cruzas la calle y estas en España, pero justo antes de pasar el antiguo puesto fronterizo, nos percatamos que nos falta uno.

Nos volvemos sobre nuestros pasos a buscar al Novato que no da señales de vida, nos lo encontramos en la ultima cuesta con la moto tumbada de lado, en muy mala posición para levantarla el solito. El caso es que vio el cartel de la frontera de Francia que hay junto a la autovía y le apeteció hacerle una foto y en plena cuesta. Al final tuvimos que ayudarlo por que si no, no sale de allí el pobre hombre.


Digamos que la foto le salió cara al gachó, ya ve usted,  para fotografiar eso....

Cruzamos de acera para terminar nuestra fugaz visita a Francia y enfilamos carretera hasta La Jonquera donde el Novato repostaría gasolina con su GS650 que va un poco justa de deposito, el resto andábamos servidos.

El sol y buen tiempo tocaba a su fin, comenzaron ha hacerse realidad las negras previsiones meteorológicas previstas para toda la semana en el Pirineo, que básicamente se resumían, en lluvia, lluvia y mas lluvia.

En Agullana terminaba el asfalto y seguimos por un camino, ya con las primeras gotas de lluvia. Pintaba mal y era hora de comer, así que en Darnius buscamos un bar, que encontramos después de pasearnos por todo el pueblo, por que estaban cerrados los que nos habían dicho, al final encontramos uno que aun siendo tarde nos sirvieron y pudimos comer tranquilamente, mientras fuera en la calle comenzaba a llover con cierta intensidad.


La Concordia se llamaba el sitio, y a nosotros mas que a concordia, nos supo a gloria, por que nos veiamos mojados, helados y con la tripa vacia.

Comida, mono de lluvia y a seguir hacia el Panta de Boadella que bordeariamos por un camino asfaltado hasta Maçanet de Cabrenys donde tocaba coger un tramo de carretera para introducirnos en territorio francés, esta vez de manera más consistente que la anterior fugaz visita. Cruzamos por la pequeña aldea de Tapis (última en territorio español) para seguir hasta Coustouges alla en lo alto y ya en Francia.

Pero antes de eso, todo un clásico del Komando Pupas, Don Trini pierde el cubre cárter. Lo de "Clásico"  no es por decirlo, es que en todas las rutas, y digo todas, desde hace 10 años, el cubre cárter de la TTr de Don Trini se cae, vaya usted a saber.



En Coustouges cogemos un camino, el bosque que nos rodea parece cambiar, mas denso, mas verde y mas húmedo, y adivínelo usted, con mas barro. También hay mas vacas, y mas cancelas, al menos tres recuerdo que pasáramos, una parecía una entrada a una finca privada, pero el tramo era corto hasta la siguiente, y un par de vehículos con los que nos cruzamos no nos dijeron nada, así que a seguir hasta Saint Laurent de Cerdans.



Y otro buen tramo de pista por tierras francesas, que estábamos disfrutando especialmente a pesar de la molesta lluvia, que mas bien le daba su punto misterioso a aquellos caminos que terminarían en Serralongue, donde un pequeño tramo de carretera nos llevaría hasta Lamanère, donde...... señoras y señores había un Bar, pero no cualquier bar, uno de esos curiosos, y con personajes curiosos, imperdonable perdérselo jajaja.




Así, que nos sentamos en la terraza de sillas mojadas, que estando nosotros también mojados, no desentonaba y nos tomamos una cerveza del terreno, era rara, pero supo a gloria. Nos reímos un rato con la dueña, que en sus tiempos mozos debió ser hasta guapa, pagamos y seguimos otra vez ruta, de nuevo por un camino que terminaría en la carretera que asciende hasta el Col d´Ares, punto fronterizo donde de nuevo volveríamos a tierras patrias y donde de nuevo nos perseguiría alguna que otra nube de agua caprichosa.



Tocaba bajar hasta Espinavell por carretera, para coger la pista que asciende hacia el Refugio de les Saleres de Caderset donde con buen criterio habíamos establecido el final de etapa para ese día. No llegaríamos ni a los 200 Km de ruta ese día, pero como siempre digo, 5 motos, 5 problemas, así que mejor no ser demasiado optimista y disfrutar del viaje sin agobios.

La llegada al refugio de Saleres al anochecer casi, una pasada.

El refugio se encuentra en buen estado y es como la mayoría que hemos estado,  con una chimenea algunas sillas y una mesa y un cuarto pequeño con algunas colchonetas. Cuando llegamos había parado de llover, pero no pintaba muy bien que digamos y el terreno circundante estaba un poco en pendiente, así que al final 3 de nosotros optamos por meternos en el refugio, Don Trini y el Peric más valientes, optarían por dormir en sus respectivas tiendas de campaña.



Que por cierto les dió el tiempo justo de montar antes de que comenzara a llover de nuevo con ganas.

La idea era dormir en tienda pero con la previsión meteorológica tan revuelta que teníamos, el tener un refugio a mano fue una decisión de lo mas acertada, por que al menos nos permitía poder cocinar y cenar tranquilamente dentro, aunque estuviera diluviando ahi fuera, y en caso de complicarsele mucho las cosas a los de las tiendas, siempre tendrian la opción de meterse allí dentro.

Bona nit.




LUNES 31 DE MAYO del Refugi de Saleres de Caderset al Refugi Roca de Pimes (Andorra)

Amanece un día espectacular en Saleres de Caderset, ha dejado de llover ya hace horas y hasta tendríamos un cielo despejado de nubes.



Rutinas mañaneras, desayuno y arreando por la pista que llevábamos de Espinavell a Setcases que seguiría ascendiendo hasta los 1900 metros, justo antes de comenzar el descenso en frente nuestro el pico del Costabone, ahi pequeñito en la esquina izquierda en la foto, que marca el limite con Francia.


Aquí nos encontramos con otra historia de otro avión estrellado un Nord 2501 Noratlas frances, el 29 de diciembre de 1953 y en el que murieron sus 11 pasajeros, todos ellos militares, y al parecer las pasaron canutas para conseguir encontrar los restos del avión y por supuesto los cuerpos, de todos modos si interesa, hay un folleto editado con toda la información del accidente , eso si, en perfecto catalán.



Próximo al lugar del siniestro se colocó una placa en memoria de los fallecidos.

Bueno, pues tras eso seguimos por la pista que bajaría hasta llegar a otra asfaltada junto al rio Ter, poco antes de llegar a Setcases.



Aquí parada junto al Ter a quitarse o ponerse ropa, que allí había desde el que se estaba asando de calor, hasta el que andaba pelado de frio.

Cruzamos Setcases, con casas de piedra y techos de pizarra todo muy limpio, muy ordenado y con casas de poderío, tiene pinta de turismo de cierto nivel el pueblo. Seguimos rio abajo por la carretera hasta el cruce que nos llevaría en ascenso hacia Tregura de Baix primero y Tregurá de d´Alt después, muy lógico of course, en Tregurá de d´Alt acaba el asfalto y comienza un buen camino que sigue en ascenso hasta establecerse de nuevo en los 2000 metros, y ahi en un paisaje totalmente desprovisto de vegetación, mantendríamos durante un buen trecho esa altitud.



Pues aquí andábamos tan tranquilos y relajados por la pista facilona, con alguna parada que otra de alguien que tenia algo que ajustar, quitarse ropa o demás historias, cuando decido adelantarme para poder echar alguna foto cuando me alcanzaran, encuentro un lugar chulo, aparco la moto y me preparo para verlos llegar.

Pero pasa el tiempo y allí no aparece nadie, finalmente veo venir en la laejania al Peric con su Teneré a todo trapo. Cuando llega me comunica que tenemos que volvernos, que hay problemas, y serios.



Cuando llegamos vemos al Novato enfrascado en su GS650 y al lado a Don Trini y a Tallafocs con cara de preocupación y no era para menos, la avería era seria, el puñetero trasto había perdido la tuerca del eje de la rueda trasera, imaginamos que iría así durante un buen trecho hasta que el eje se salió y entonces vino la catástrofe, por que hizo polvo el disco y la pinza, además perdería todo el liquido del circuito del hidráulico......... un puto desastre, y con pinta de final de viaje para nuestro Novato y su GS650.

Así quedó, teníamos el eje, pero no la tuerca y además todo el mecanismo de tensado de la cadena se fué al carajo.


El Novato andaba allí peleando, pero yo la verdad es que no le veía buen final a aquello, además para terminar de complicar las cosas la pieza metálica rectangular trasera que hace tope junto con un tornillo que lleva soldado para regular la tensión de la cadena también se había ido al garete y no es algo que se encuentre en cualquier parte.



Dos de nosotros volvimos sobre nuestros pasos unos pocos kilómetros a ver si sonaba la flauta y encontrábamos la ajuga en el pajar en forma de tuerca y de la dichosa pieza que tensa la cadena, pero como es de suponer la búsqueda fue infructuosa y volvimos con las mismas.




Pero como la inventiva del komando no tiene limites, ea aquí el apaño que se hizo entre ideas y sugerencias de alguno que otro, algunas locas, pero otras no tanto.

Ahi en la foto se puede apreciar un poco el engendro.....ñapa nivel Diós.

El caso es que la moto podía rodar, que era mucho mas de lo que esperábamos, así que seguimos por la pista que en un par de kilómetros iniciaba el descenso hacia Ribes de Freser, a partir de ahi quedarían unos 3 km de bajada hasta el pueblo.

La Trini y servidora nos adelantamos de avanzadilla para tener localizado un taller en Ribes de Freser y asi ganar tiempo, pero la avanzadilla salió rana en principio, por que la rueda trasera de la TTr de Don Trini, por si no lo recordáis os lo refresco, andaba rompiendo radios cada "x" kilómetros, así que tocó parar, sacar la sierra y serrar un par de radios más, esto se convertiría en rutina a lo largo del viaje, hubo apuestas de con cuantos radios llegaría el gachó al Cabo Higuer,....... si llegaba claro.

Al final, la sección retrasada con el averiado nos adelantó con cara de "que cojones hacéis aquí parados inutiles", es lo que hay, pero bueno, pudimos arreglarlo y arreamos otra vez a todo trapo hacia Ribes siguiendo track que nos metería en una encerrona a la llegada, asi que nos tocaría volver sobre nuestros pasos y volver a esperarlos en el cruce para que no siguieran el track, una vez avisados seguimos delante hacia Ribes.

El caso es que al final si seria útil la idea, llegamos con tiempo y pudimos encontrar  un taller a las afueras de Ribes, una vez allí les llamamos por teléfono y se vinieron directos, además tuvimos suerte porque el chaval nos atendió de lujo, se dejó lo que tenía entre manos y le puso mucho interés, ya digo que tuvimos mucha suerte.


Encontramos una tuerca de repuesto, que esto era relativamente fácil, pero además le comentamos lo de la pieza que habíamos perdido y la posibilidad de hacer algo similar. Le enseñamos como era en otra moto y el chaval se puso a ello sin pensárselo, corto un trozo de metal, le soldó un tornillo y en poco más de una hora estábamos listos de nuevo para arrear. 

Lo que pintaba como el final del viaje, o al menos acabar en una grua para el Novato y su GS650 se pudo resolver y en apenas unas 3-4 horas de retraso estabamos de vuelta, eso si, del freno trasero se tuvo que olvidar por que estaba totalmente destrozado, asi que haría el resto de la Transpirenaica solo con el delantero.

De estas historias ya tenemos experiencia en el Komando, recuerdo en la última Trans España que Don Trini rompió la maneta del delantero el primer dia, no pudimos repararla, y se cruzó toda España solo con el trasero, era todo un espectáculo verlo en las bajadas.

En Ribes de Freser acabaríamos dándonos un homenaje para celebrarlo, cualquier excusa es buena dicen, así que acumularíamos otras casi dos horas más de retraso, porque lo que debía haber sido una comida rápida se convirtió en comilona, de todo, menos rápida.

Salimos medio tocados de Ribes de Freser por una carretera hacia el norte para un par de kilómetros después y tras cruzar un paso a nivel con barrera, por donde pasó un pequeño tren en ese momento, coger un pequeño camino en ascenso que sube hasta la aldea de Vilamanyá


La pista asciende hasta unos 1600 metros entre un frondoso bosque en todo momento, y se mantiene a esa altitud hasta poco antes de Planoles donde inicia descenso otra vez. En Planoles nos dimos cuenta de que habíamos hecho un mal calculo de la gasolina, por que exceptuando la GS650 del Novato que había repostado en La Jonquera (en previsión por que tiene el deposito más pequeño) el resto andábamos justos, pero es que la TTr de Don Trini aun no tenemos muy claro por que, andaba consumiendo más gasolina de la normal, así que el trasto se quedó tieso justo a la entrada del pueblo. 

Buscando en el google maps vimos que la gasolinera más cercana era la que teniamos prevista en Puigcerdá y para eso quedaban casi 40 km. Echando un ojo a los depositos y a lo que le decia el ordenador de la Africa Twin que le quedaban, fuimos conscientes de que teniamos un problemilla.

 


De un modo u otro había que solucionar el problema, así que elegimos la GS650 que era la que en teoria mejor andaba de gasolina, para hacer el trasvase, la subimos a un arcén de hormigón que vimos por allí y le tocó a Don Trini darse un buen trago de gasofa chupando del tubito...jajajaja.

Con el culo "apretao" seguimos el track por un camino asfaltado a tramos, que nos llevaría hasta Fornells de la Muntanya, donde ya cogeríamos carretera hacia la Molina.

Optamos por dejar el track que se adentraba en una pista hacia Queixans y seguir por la carretera principal hacia Puigcerdà, donde teníamos localizada la gasolinera, por si había problemas, al menos estar localizados en una carretera y no perdidos por una pista.

Una vez en la carretera y ya con la gasolinera casi a la vista, la TTr de Don Trini se volvió a parar, dos nos habíamos adelantado y estábamos ya en la gasolinera llenando, y al ver que no venían, llamamos y nos lo comentaron, asi que tocó coger una botella vacía, meterle un litro de gasolinera e ir al rescate de la TTr.

En Puigcerdà conseguimos encontrar un supermercado, y digo conseguimos, por que aquello fué toda una odisea, a todo el mundo que le preguntabas te decía que "recto a la derecha", o preguntabas y eran franceses que no te entendían, en fin, que conseguimos uno y compramos víveres para poder cenar esa noche.

El día estaba siendo intenso, se nos había hecho demasiado tarde y nos quedaba la nada despreciable distancia de 89 km todavía, eso si queríamos cumplir ese día con lo previsto, que era llegar al refugio de Roca de Pimes, justo en la frontera con Andorra.

 Esa distancia por experiencia sabes que son casi tres horas facil a poco que se complique algún tramo, y más con cinco motos. Recordad la norma infalible, "una moto, un problema, cinco motos cinco problemas."

Repusimos ánimos y con las alforjas llenas de comida y un buen par de botellas de vino seguimos track. Pasamos a Francia por Bourg-Madame por carretera hasta Ur y de ahi a Latour-de-Carol donde dejariamos el asfalto por un caminucho en ascenso de nuevo, esta es la norma de la Transpirenaica, o estas subiendo, o estas bajando.


El caminucho pasa a ser una buena pista y nos metemos de nuevo en España para seguir subiendo entre bosques hasta los 2000 metros de altitud, vemos carteles que hacen referencia al parecer a una estación de esquí nórdico, la de Guils-Fontanera y un curioso cartel en el que nos prohíben pasar pero en fechas invernales, en principio a partir de finales de Mayo no había problema, además creo recordar que ponía un limite de 6 vehículos para poder circular, así que por una vez seriamos legales con conocimiento en esta Transpirenaica, porque ya digo, que había tramos en que circulábamos por un limbo legal, realmente no sabes si puedes o no puedes circular por la mayoría de pistas.

Pasamos junto al refugio de La Feixa que dejamos a nuestra derecha y enseguida a nuestra izquierda se forma un impresionante valle con el pueblo de Meranges allá bajo en las profundidades, bajamos durante un buen rato y dando un buen rodeo hacia Girul y el propio Meranges donde ya la pista se convierte en carreterucha durante un par de kilómetros hasta Éller. Aquí dejamos la carretera para meternos en pista de nuevo, además, aquí tenia referencias de que podían haber problemas, que tendríamos diversión vaya..jeje.

En principio la cosa no parecía pasar a mayores, así que pasamos bien todo el tramo de pista, puede que las referencias que yo encontré en otras rutas fueran antes de que arreglaran aquello, por que parecían haber pasado maquinas por allí, la pista te lleva a la aldea de Ordèn primero y un poco mas arriba la de Talltendre, prácticamente juntas, ya que esta en realidad forman una unidad, el censo de este pueblín, nos indica que tiene la friolera de 4 habitantes.

Seguimos por lo que denominan el Camí dels Bons Homens, que desciende hacia el pequeño valle que forma un riachuelo, y aquí si comienza la diversión, ya que tras cruzar el riachuelo el camino en principio limpio y fácil se convierte en un pedregal, que además al estar en subida y con un par de curvas muy cerradas hace que tengas que poner toda tu atención hasta que llegas a un pequeño collado.



Conseguimos llegar todos al collado, cada uno con sus apuros, pero la África no lo tenia tan fácil, quizá fue mala suerte, porque se fué al suelo nada mas comenzar y a partir de ahí las cosas se tuercen y ya nada sale bién.

El caso es que viendo lo que tenia por delante optamos por desmontarle los bártulos y subirlos entre todos a pie hasta el collado, de ese modo pudo afrontar la subida con mas garantías, no era excesivamente complicada, pero entre las piedras sueltas, surcos y un par de curvas cerradas, le daba su puntito. En todo este tramo, la suerte fué que no estaba embarrado, ese día a pesar de que la previsión no era buena, en general nos estábamos escapando de la lluvia, lloviendo con el suelo resbaladizo, hubiera tenido su aquel .


El caso es que solo por las vistas desde este pequeño Collado con toda la Sierra del Cadí al fondo, valen la pena el esfuerzo.

Aquí el que tendría un problema seria el Peric con la Tenere 700, no me se muchos detalles, porque yo me habia adelantado para tomar unas fotos, pero al parecer el problema fue con el sensor de la pata de cabra, al final lo solucionó haciendo un puentes y listo.



El camino sigue ahora manteniendo altura hacia la masía de la Bastida, a medida que nos acercamos se complica con el barro, se notaba que aquí si, durante la tarde en algún momento había  caído un buen chaparrón.



En la llegada y salida de esta masía, nos encontraríamos con cancelas eléctricas, y ahí, alguno tuvo sus mas y sus menos con la electricidad y sus cosas. Una vez pasamos la masía de la Bastida el camino sigue hasta la aldea de Coborriu de la Llosa, donde empieza un pequeño camino asfaltado que facilita la llegada a estos pequeños núcleos aislados de todo y a considerable altura, estamos a mas de 1500 metros, eso en invierno tiene que ser, frio, mucho frio.



Dejamos El Vilar a un lado y Viliella al otro y descendemos ligeramente por este asfaltado que llegará hasta otra pequeña carretera que te deja en Lles de Cerdanya que es el municipio principal y del que dependen estas pequeñas aldeas.

Nada mas entrar a Lles a la derecha sale un camino por el que seguimos hacia Arànser, un precioso pueblo dependiente también de Lles y que se mantiene vivo y muy activo gracias a unas pistas de esquí nórdico cercanas. Lo que en principio era un camino acaba convirtiéndose en una senda estrecha, llena de regueros, barro y vacas, muchas vacas, algunas con mirada torcida que intimidan a mas de uno...jajaja.

La llegada a Arànser quedaría grabada en nuestras retinas ese día, estaba anocheciendo, la senda, el barro, las vacas, pasándolas putas, la visión del pueblecillo al fondo, joder, a eso hemos venido aquí, Una pena que el tramo fuera corto, llegamos a Arànser y de nuevo tocaba un poco de asfalto, por una pequeña carretera que asciende hasta la estación de esquí nórdico Arànser a unos 1900 metros de altitud.

Una vez allí seguimos por pista en buenas condiciones ya de noche, la pista sigue subiendo, desaparece la vegetación, estamos sobre los 2200 metros y a partir de aquí comenzamos descenso de nuevo. Hacemos una parada para abrigarnos por que empieza a hacer rasca por estas altitudes.

Perdemos altitud hasta un barranco y de nuevo volvemos a subir, ya casi estamos en nuestro destino para ese día, el refugio de Roca de Pimes justo en la frontera y ya en territorio andorrano.



Fue un día intenso y complicado, la que en principio estaba planteada como la etapa mas corta de esta transpirenaica acabó convirtiéndose en toda una odisea. Ahora reuniendo un poco todos los recuerdos la impresión que tienes, es que todo esto había pasado en varios días, cuando en realidad todo había ocurrido en un solo día.

La idea inicial de hacer la etapa corta tenía como propósito el llegar pronto dejar trastos en el refugio y subir al Pic Negre esa misma tarde. Al final nos dimos satisfechos con llegar a las tantas al refugio de Roca de Pimes y evidentemente dejar la subida para la mañana siguiente.


Fin primera parte.


Saludos desde la Ci.