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viernes, 20 de mayo de 2016

Mi primer Trail

Año 2000, hace unos cuantos ya de eso.

BMW se prepara para lanzar al mercado su nuevo modelo estrella de la saga GS , la R 1150 GS Adventure..

Que a que viene esto a cuento, pues que esto marcaría un antes y un después para todos los que teníamos una GS ya que hasta ese dia nos teníamos que conformar con unos neumáticos mixtos de carretera para intentar hacer algo en el campo.

La nueva GS Adventure se presentaba con unos neumáticos con tacos que hasta ese día no existían en el mercado en esas medidas. Así que eso nos abría las puertas a un montón de nuevas posibilidades.

A mi buen amigo Pedro ( no el Peric, este vino después jeje) con su 1150 GS y servidora con su 1100 GS nos faltó tiempo para encargar un par de cubiertas con tacos para nuestras burras.

Con las ruedas montadas solo faltaba buscar la ocasión para estrenarse. Cosa que no tardaría mucho en ocurrir.

Conseguimos juntar tres días para escaparnos y organizamos una ruta que teníamos previamente estudiada desde Alicante hasta San José en el Cabo de Gata.

Al final seriamos cuatro ya que además de mi 1100 GS y la 1150 GS de Pedro, se vinieron con nosotros otras dos GS, una R 80 GS preparada para la guerra y una R 100 GS Paris Dakar. Nos juntamos para la ocasion toda la saga GS, con un representante de cada modelo.
En esta primera etapa del viaje tuvimos un quinto componente que nos acompaño con su XT 600, solo lo haría ese día y regresaria a media tarde a destino.





Recuerdo que entonces aquello del GPS todavía nos sonaba a chino,y aunque uno de nosotros si lo llevaría, en realidad no valimos de mapas del ejercito de escala 1:50.000 para movernos, el tramo inicial de la ruta era de sobra conocido, al menos por mi, ya que nos habíamos dedicado el año anterior a marcarlo para una carrera de bicis de montaña que uniría Onil en Alicante con Venta Quemada en Granada, así que hasta Venta Quemada estaba todo bastante bajo control.

Al final la cosa se nos complicó por un pinchazo en la GS de Solis, que como decía antes era una especie de engendro montada para la guerra, ya entonces nos contaba que bajaba a Marruecos relativamente a menudo, nosotros en aquel entonces solo nos quedaba flipar un poco con el trasto y con sus historias en tierras sureñas.
De paso flipamos también con el arreglo del pinchazo, uno pensaba que eso no se arreglaba, le arrimaba uno el spray y sino a la asistencia ...jajaja.



Cuando nos quisimos dar cuenta ante el asombro de Pedro y mio nuestros dos acompañantes (bastante mas puestos que nosotros en estas lides) tenían la rueda desmontada y andaban dale que te pego con los desmontables.



El pinchazo se arregló, pero supuso un importante retraso, lo que hizo que llegaramos a Orce pasadas las 4, mucho mas tarde de lo previsto.
Una vez comidos tiramos por la pista del Cortijo del Bosque para ascender el Periate y dejarnos caer por la rambla de Cortaorejas hacia Venta Quemada.


                                                    Tramo final de la rambla del Cortijo de Cortaorejas


A partir de ahi comenzaria lo divertido ya que nos moveriamos por terreno desconocido y a base de mapas, eso si para ese primer tramo hasta la Sierra Lucar tendríamos la inestimable ayuda de un rutómetro casero que me hizo mi buen amigo Mateo, natural de Venta Quemada, asi que al menos ese primer tramo lo tuvimos facil, luego vendria ya el descenso hacia Lucar y la cuenca del Almanzora donde nos liamos un buen rato con algún vadeo que otro, hasta que comenzo a anochecer y decidimos que para ese primer dia ya estaba bien, mojados, con las motos de barro hasta las orejas y mas contentos que unas pascuas nos fuimos a dormir a un pueblo en la misma cuenca del Almanzora, la verdad es que no recuerdo cual.

A la mañana siguiente, afrontariamos la travesia de la Sierra de los Filabres por las faldas del Tetica, siempre buscando caminos y pistas, al menos en el ascenso.


                                                         Sierra de los Filabres, con el Tetica al fondo


                                                                   Aqui, el autor de la crónica, con su flamante GS

Una vez arriba y tras pasar por el observatorio astronómico de Calar Alto cogeríamos la carretera que bajaba hasta Velefique, ya por la cara sur de los Filabres.
Una buena cerveza en Velefique y afrontamos el segundo tramo divertido del dia, una primera rambla hasta Tabernas, para coger alli la mítica Rambla de Tabernas, que años atrás había recorrido en bici cargado de alforjas entonces.
Si soy sincero, no se en que ocasión terminé mas reventado, si pedaleando o llevando el monstruo este de moto por toda la rambla hasta Almeria.




La rambla de Tabernas fue una verdadera pasada, al principio todavía descansados y con buen firme hizo que disfrutaramos como enanos. 
El problema vino más adelante, en cuanto tienes alguna caída comienzas a comerte la moral, y el cansancio de levantar este pedazo de moto comienza ha hacer mella.
Una, dos, tres, cuatro..... y así hasta no se cuantas mas hicieron que el tramo final de llegada a Almeria se nos hiciera eterno, con terreno mas suelto y mucho vadeo con sorpresas.



Ni que decir tiene que esta crónica es la que yo cuento, la mia y la de Pedro, la de nuestros dos acompñantes, bastante mas curtidos que nosotros en estas lides y con motos algo mas ligeras y espartanas fue otra, estos andaban disfrutando como gorrinos.

El caso es que conseguimos salir de allí, mas o menos honrosamente y tirar para las playas de Almeria, donde volveriamos  a ser conscientes de lo "pillaos" que estábamos. 
En cuanto tocamos arena, aquello se convirtió en una carniceria, con Solis y su GS80 haciendo viajes de aqui para allá, para sacarnos cada dos por tres del atolladero.
Era increible ver a aquel tio con aquella moto fea y deforme moverse como pez en el agua por aquellos arenales insufribles.

El caso es que de un modo u otro conseguimos llegar a San Jose, tarde pero llegamos, comimos y tomamos pistas de regreso a Tabernas, por la Sierra de Alhamilla.



 Si la memoria no me falla, creo que esto era el Colativí, donde hay unas antenas. de ahi a Tabernas una bajada que se hizo eterna hasta el hotel donde dormimos.

A la mañana siguiente saldriamos con idea de volver a atacar las laderas de los Filabres pero mas hacia el oeste, y con destino hacia la Sierra de Baza.
El problema fue que olvidariamos un buen puñado de los mapas de 1:50.000 que llevabamos de esa zona y esto hizo que fueramos un poco a ciegas.





A trancas y barrancas conseguimos cruzar la Sierra de Baza y llegar hasta Baza, donde decidimos cortar ruta prevista y volver por autovia hasta Alicante, ya que habiamos acumulado ya muchos retrasos.

Y esta fue la historia de ese primer contacto con lo marrón con las saga de GS´s de la epoca. Un recuerdo inolvidable y que dejo grabadas a sangre y fuego aquellas historias sobre rutas por Marruecos que nos contaba Solis. 
Esos dias me prometí a mi mismo que algún dia no me lo contarian y seria yo el que contara esas historias...jeje.




                                         Aqui los protas de la ruta, de izquierda a derecha. Angel, Dimoni, Pedro y Solis. 

Saludos desde la Ci.

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